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EXPERIENCIA CANALLA









Era una noche agradable, propia más bien del mes de mayo que del de octubre. Todo transcurría con normalidad, según lo previsto. Llegamos al hotel donde nos habían citado, media hora antes de lo concretado en el email recibido el día anterior.


Nos sentamos en el lobby y tomamos un vino mientras esperabamos que alguien anunciase el evento.
Cuarenta minutos después irrumpía en el vestíbulo un hombre con un megáfono, con la cara desencajada y los ojos sin un objetivo claro de a donde mirar. Daba pánico verlo.
A la voz de "síganme, aquí no es donde deben estar", se dirige al exterior del edificio y girando la esquina se abre una puerta con fondo oscuro y sonidos de lamentos en su interior.


"Les voy a llamar por su nombre y vayan entrando" dice el hombre del megáfono.

Nosotros, la verdad, pensamos en pirarnos de allí. Nada bueno se podía estar cociendo en el interior de aquella puerta.





Entraron los primeros y a los pocos segundos se oyeron los primeros alaridos,  gritos de angustia que estremecían el alma.

Aunque queríamos alejarnos de aquello cuanto antes,  algo dentro de nosotros nos incitaba a seguir esperando.


De repente la calle empezó a llenarse de una niebla espesa. Cuando conseguimos volver a ver algo, estábamos en medio de un pasillo donde los gritos se hacían insoportables. La tenue luz se volvió rojiza y una aparición con sotana negra pretendía que comulgásemos.Lo cierto es que no podíamos resistirnos, nuestros cuerpos parecían inertes. 


Justo en el momento de meternos aquella hostia en la boca nuestros pies se despegaron del suelo, y por el aire, nos dirigimos hacia una puerta que al acercarnos se abría sin que nadie la tocase. Los gritos de sufrimiento se escuchaban cada vez más cerca. Había almas deambulando de un lado para el otro sin percatarse de nuestra presencia.




Abrimos una pequeña puerta. Allí estaban todos con los que compartimos espera en el vestíbulo, sentados en sus mesas. Enseguida vinieron los guardianes del averno a sentarnos en la nuestra.

Una puesta en escena que ya quisiera Hichtcock. Un ambiente de lo más canallesco y un montón de almas dispuestas a disfrutar de un menú de 17 platos repartido entre 5 cocineros. Y por si los diecisiete platos no llegasen, de cuando en vez, algún coctelcillo para hacer la espera más divertida si cabe.


Tito Fernández y su equipo de Laboratorio Canalla on tour, junto con Gerson Churches (Iglesias en inglés, me meo) Iñaki Bretal, Miguel Outeiral y Carlos Barreira hicieron que estas cinquenta almas privilegiadas (y rápidas) disfrutasemos de una performance divertidísima y con unos platos de lo más canallas y estupendos. 




El menú, exclusivo para este día, ordenado por cocineros fue el siguiente:






Cuerpo de Cristo. Una oblea con caviar ya antes de entrar en el salón. Ya la habíamos disfrutado  en el aniversario de RuxeRuxe en la Ruta 41.



Albacora quemada, queimada japo y millo. Pedacito de pescado con sabor a tostado...hasta me daba la sensación de estar comiendo un trozo de carne a la brasa.





Navaja y pilpil de espirulina, servida sobre un recipiente que en la parte inferior se quemaba como una especie de incienso. Diferente.



Estalla Galicia.  Un sugerente nombre para un plato clásico y una combinación espectacular. Pincho de raxo y chorizo en un vaso de barro en el que viertes caldo de cocido. Impresionante el sabor.






Kare Kare de tendones, vieira y castaña. Versión gallega de este plato filipino. Muy bueno y diferente.




Postre: TNT, simpática puesta en escena de un petardo de chocolate.





Michy Outeiral, Nh Palacio de Vigo (Vigo)






Picnic/bao de mejillón. Un bao, presentado en paquete para llevar, relleno de una especie de paté de mejillón. Alucinante.





Pulpo nova feira. Otra forma de tomar un picho de pulpo. Fantástico. 



Evo tortilla, alga y berberecho. Otra demostración de la creatividad de este chico, un pincho que al explotarte en la boca sabe a tortilla (con cebolla) Riquísimo.




Postre: Cremoso de queso. Increíble la textura de esta bolita de queso, con salsa incorporada.






Gerson Churches, RuxeRuxe (Vigo)


Así se hacen las pompas en Filipinas. Un nombre simpatiquísimo (algún día le preguntaré el por qué) servido en la mesa en un pompero y con un sabor espectacular.




Rolling Stones y Kimchi de verdad, carne con unas verduras fermentadas. Riquísimo.



Postre: Espuma por la boca. Una divertida forma de tomar un arroz con leche.








 Ganas tenía de probar algo del socio de Gerson y más ganas si cabe de pasarme por el Bocarte, tiempo al tiempo, que en 2018 tengo pensado alguna cosita ya.


Chegar e encher.  


Vasito con un extraño liquido y un ojo al que se le añade un poco de 1906. 


Adriana en pleno éxtasis antropófago y eso que no le gusta la casquería.



Costilla de vaca, fentos y mantequilla trufada.  Increíble este trozo de carne de vaca.




Postre: Qahwa y orujo 25%. Una simple "trufita" de café árabe y orujo se fusionan dando un sabor impresionante.




Otro fenómeno que tengo en mi lista de deseos y espero que se cumpla pronto.


Ameixon, cítricos, caviar e algas. Pues eso. Un sabor a mar asombroso.





Bonito chispetante un poco picante. A modo ceviche con unos cuantos PetaZetas. Fantástico.


Y lo más  divertido, Andrés Gonzalez con el megáfono amenizando con risas la velada y con cocteles las gargantas.











Así como Dj Ino encargándose de los platos musicales para darle vidilla al cotarro.


Una velada exclusiva, inédita e irrepetible (al menos en lo gastronómico). Ya estamos impacientes por cuando será la próxima visita de estos fenómenos coruñeses a nuestra ciudad. 

Muchas gracias por hacernos un poquito más felices.









Be canalla my friend!